Una primera aproximación a la próxima campaña de la Bolsa de Rosario indica que, en la zona núcleo, el área sembrada con el poroto crecerá entre 20% y 50%. Esto, pese a que el maíz presenta mayores márgenes, pero demanda más inversión.

 

En la campaña gruesa 2023/24, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) adelantó que esperan un incremento de hasta el 50% en la intención de siembra de soja de primera en la región núcleo.

 

En contrapartida, la entidad trazó un panorama menos alentador en cereales. Por el lado del trigo remarcaron que está en retirada ante la falta de agua, mientras que en maíz los costos de producción serán un escollo difícil de sortear.

 

La soja tiene todos los boletos para ser el cultivo estrella de la campaña, en medio de un complejo escenario climático, económico y político. El principal factor que impulsará la producción de la oleaginosa será su menor inversión inicial, en comparación con otros cultivos de verano.

 

“A esto se le suma que muchas empresas agropecuarias cuentan con baja disponibilidad de dinero por lo que tratarán de hacer cultivos que impliquen la menor inmovilización de capital, como lo es la soja”, señalaron desde la bolsa rosarina.

Las buenas noticias terminan en esta chance de incrementar el área sembrada. La campaña que está por comenzar estará marcada por productores que buscarán reducir sus costos y en este sentido, la soja será manejada en el lote con una baja inversión de tecnología.

 

EL MAPA DE LA NUEVA SOJA

La entidad relevó un incremento en la intención de siembra. En la localidad bonaerense de Arroyo Dulce, proyectaron un aumento del 50% de área, en comparación  al año pasado. En Carlos Pellegrini y El Trébol, en el  centro-sur santafecino, el incremento sería del 30% y en Bigand (Santa Fe) y Marcos Juárez (Córdoba), esperan un crecimiento del 20%.

Con los cereales, el panorama es diferente. En trigo, la falta humedad en los perfiles y su bajo margen rentable comprometerán la siembra. “En la región se estima una caída del 50% de la siembra con respecto al ciclo anterior”, calcularon.

 

El maíz temprano, a pesar de ser el cultivo que presenta el mejor margen, no encuentra adhesión entre los agricultores.

“El golpe productivo de las últimas dos campañas y la alta inversión inicial que se requiere condicionan y desalientan la intención de siembra de este cereal, de acuerdo con el relevamiento hecho entre productores y asesores”, advirtieron desde la BCR.

 

En El Trébol evalúan una disminución del área 30% respecto del ciclo pasado y en Bigand, del 40%. Sin embargo, hay ciertas áreas donde se mantendrían la superficie maicera como es Marcos Juárez y Arroyo Dulce, pero con una salvedad: apostarán al maíz tardío, para mantener la rotación y tener cierta estabilidad en rendimientos.

 

LA CARRERA DE LOS MÁRGENES

El otro aspecto que miran de cerca los productores son los márgenes de rentabilidad. Con valores al 15 de mayo, el maíz gana -por ahora- esta carrera y con U$S 648 por hectárea en campo propio, relegó al doble cultivo trigo/soja al segundo lugar, que ofrece U$S 604 por hectárea.

 

El tercer escalón es ocupado por la soja de primero, con U$S 539.

Pese a estos números, la soja de primera encabeza las intenciones porque requiere menos inversión.

 

En campo alquilado la ecuación cambia y la soja de segunda toma la punta, con U$S 27 por hectárea. La dupla trigo/soja presenta números en rojo, con -U$S 41 por hectárea, porque pesa los márgenes negativos del trigo, que llegan a -U$S 67.

 

“Allí está jugando la caída interanual del 30% en el precio del cereal de invierno, precio que impacta en el ingreso bruto del productor”, concluyeron.