La sequía obliga a despoblar los campos: aumentó la producción de carne, la participación de hembras está en alza y cayó el peso medio de faena.

 

En los primeros cuatro meses del año se faenaron 4,71 millones de bovinos, un 12,3 por ciento más que los 4,20 millones que se habían faenado entre enero y abril de 2022. Así lo indicó el consorcio de exportadores ABC en su último informe de faena.

 

Un dato para seguir de cerca en ese contexto es que en el mes de abril la faena de hembras se situó en un 50,2% de la faena total, moderadamente por encima del 47,2% de participación que se había registrado en el mismo mes del año anterior. Además, en los primeros cuatro meses del corriente año, la faena de hembras alcanza una participación del 47,0% de la faena total, ubicándose leve a moderadamente por encima del registro del 45,7% correspondiente al período enero a abril de 2022. “En los primeros cuatro meses del año 2023, se remitieron a faena casi 300 mil hembras más que en el mismo periodo del año anterior”, detalla el informe.

El dato ilustra la necesidad de los productores de quitarles carga a los campos sacando de los rodeos a todas las vacas improductivas e incluso, en algunos casos, reduciendo el número de vientres. Los especialistas aun no hablan de liquidación de vientres pero coinciden en que la tendencia de cara al próximo ciclo es al achique, y advierten que de no haber precipitaciones importantes en las próximas semanas, el envío de hembras a faena se podría acentuar.

 

La producción de carne bovina obtenida en abril de 2023 resultó cercana a las 262,6 mil toneladas equivalente res con hueso, que implica una suba de un (+8,1%) con respecto al mes de abril del año 2022. En los primeros cuatro meses del año 2022 se produjeron cerca de 1,07 millones de toneladas equivalente carcasa; un (+10,9%) más que las 963,1 mil toneladas obtenidas entre enero y abril de 2022″, indica el informe de ABC.

El factor determinante en el aumento de faena que se está observando es la sequía, que obliga a reducir la cantidad de cabezas en el campo, lo cual también lleva a que el peso de faena esté sufriendo una merma. Según el relevamiento, el peso promedio de las carcasas bovinas correspondiente al cuarto mes del corriente año alcanzó los 224,0 kilogramos, siendo un (-1,2%) inferior a los 226,8 kilogramos del último mes de marzo; y además resultando un (-2,9%) inferior a los 230,8 kilos de abril de 2022. “El peso medio de las carcasas durante los cuatro meses que han transcurrido del corriente año se ubicó en 226,6 kilogramos; un (-1,3%) por debajo de los 229,5 kilogramos del mismo periodo del año anterior”, señala.